GÉNESIS
DEL RENACIMIENTO
Escrito por Selene Arais
¿Qué
se puede denominar como Renacimiento? ¿El nacer, morir y volver a nacer con
cierto misticismo o milagro?
He
de redactar un ensayo breve y ciertamente poético para amenizar la comprensión
de un lapso renacentista, considerado como un despertar del pensamiento, del
estudio científico y conductista de metodologías justas con las
proporcionalidades, no cabe duda que de este periodo hay abundante información
acerca del avance crítico cultivado a partir de la Antigua Grecia y Roma, ¿por
qué hallaron tan significante este pasado (remoto pero ciertamente moderno)?
La
Edad Media marcó un periodo decadente para los renacentista pues los
pensamientos iconoclastas absorbieron prácticas de la habilidad manual y principalmente
cognoscitiva, que a partir del siglo XIV se comenzaron a tomar en cuenta en
priori del humanismo, es decir, la proporción humana para el estudio de la
naturaleza y las construcciones creativas que se destacaron en la obra
artística, así, influenciada por la
filosofía, filología y cánones Grecorromanos. La implementación de un
pensamiento racional convocó al estudio anatómico y el retorno escultórico del
cual se tiene más evidencia sobre esta época tan enaltecida.
Tal
vez para la culminación de la época medieval fue un suceso tardío, sin embargo,
llamaré curiosidad el hecho de que, poco
a poco fue desplazando, por ejemplo el feudalismo a los orígenes de las generaciones burguesas que necesito de las
adquisiciones artísticas para destacar su capacidad de obtención para este tipo
de mano de obra, porque la actividad
mercantil abrió rutas de materia prima y productos manufacturados trastocando
desde el gótico las actitudes de fidelidad y la hermética economía. “El naturalismo del
gótico comenzó cuando las representaciones de las cosas dejaron de ser
exclusivamente símbolos y empezaron a tener sentido y valor, incluso sin
relación con la realidad trascendente, como mera reproducción de las cosas
terrenas” (Hauser,1951)
¿Cómo
se desplazó la identidad de un artesano a artista?, Incluso ¿la consideración
de “genios del arte”?
El
papel que jugaba el artista en este periodo era un productor o generador de
bienes objetuales que sirvieron para denominar escalas de riqueza, pues
aquellos que podían pagar obra eran
reconocidos socialmente y más por la Iglesia, entonces el artista era allegado
a familias reconocidas, así, a la elite que trasportaba “personas cultas”, riqueza y fama. Por otro lado, la actividad
del artista significó un despertar, ya que relacionar el renacimiento con la
inclusión del naturalismo no contiene los factores de conciencia, es decir el
naturalismo fue inmanente a estudios
científicos y metodológicos, potencias mayores al empirismo, por ello un
artista más allá de ser un observador de la naturaleza fue un estudioso de la
naturaleza, de la realidad visible.
Aquí
el surgimiento del mecenazgo, si bien los artistas fueron patrocinados hasta
protegidos en pro de bienes nobiliarios, la formación artística era incipiente
de la educación humanista de la época; ya en el siglo XV se le reconocía
orgullosamente al artista su capacidad para convertir el espacio mudo en obra
casi inconfundible con la realidad, contraponiéndose a las habilidades de abstracción de belleza
divina de la Edad Media. Es importante resaltar que estas personas hoy llamadas
artistas entre estas dos etapas se le continuó denominando profesionales
artesanos, sin embargo, hubo cambio de posición social que claramente valía más
que un título oficial, debido al enorgullecimiento de los poderosos por el
contacto con los mejores arquitectos, pintores o escultores para que estos les
sirvieran en diferentes encargos y lograr acentuar sus gustos estilísticos.
Con
la figura del mecenas se manifiesta los deseos de conservación y colección de
antigüedades, hasta la invención de artilugios militares, construcciones de
villas de campo, pinturas de retablos o el diseño de vestuarios para festejo. *
¿A
qué grado llegó el aprecio por el arte? Muchas de las especializaciones
llegaron a considerar imprescindible el estudio del dibujo; algunas posturas de
influyentes personas de
*En
Florencia los Medicis apoyaron a Paolo Uccello y a Filippo Lippi, a Ghirlandaio
y a Botticelli, entre otros; en Urbino, Federico II de Montefeltro fue el gran
admirador y protector de Piero della Francesca; en Ferrara, la casa de Este,
conocida por su dominio tiránico, acogió a Cosmé Tura y a Francesco del Cossa;
en Rímini, Sigismodo Malatesta contrató a Matteo de Pasti y a Alberti para
rigir un templo a la propia vanidad humana; en Mantua, los Gonzaga quisieron
convertir la ciudad en una nueva Florencia con las obras de Alberti, Luca
Fancelli y Mantegna; en Roma, los papas fueron los grandes impulsores y
protectores del arte.
la
época dictaban por medio de obras o textos el reacomodo del arte en la
sociedad, por ejemplo; Baldassare Castiglione, llegaba a recomendar a los
cortesanos el aprendizaje del dibujo para complementar la formación musical (aunque
estos dibujos eran para el provecho de campañas militares), por otro lado esta
sugerencia pretendía el ejercicio intelectual, lección que fue impulsado
también por Leonardo da Vinci.
Leonardo
respondió a la división de las artes en manuales y liberales; previamente las
artes liberales correspondía a las del trívium preparatorio como gramática, retórica
y dialéctica, y las del quadrium como la formación filosófica, aritmética,
geometría, astronomía y música; en este enlistado no aparecía ni la pintura, ni
la arquitectura, ni la escultura ya que sus autores se servían de las manos y
no de la mente, pero para los artistas renacentistas al rodearse con filósofos, matemáticos, músicos y
literatos, reconocieron que también eran tan liberales como ellos. Alberti, por
esa linealidad escribió una teoría para la pintura, una teoría de la escultura
y una teoría de arquitectura, para colocarlas en el mismo plano intelectual de
las artes liberales (…)*
Ahora
bien Leonardo contemplaba casi las mismas iniciativas que Alberti, para él la
pintura era una especie de ciencia exacta, a tal extremo que la creía superior
que la ciencia, ¿por qué? En sentido estricto
la ciencia era impersonal y con ello
imitable, en cambio el arte pictórico comprendía lo individual y a sus
aptitudes innatas, con ello no quiero decir que da Vinci se contraponía a la
idea del estudio por encima de lo empírico, él discernía el saber de la experiencia como
un saber mecánico, ahora bien, aquel saber que no provenía de la
experiencia sensible y este derivado inmediatamente de un saber de la
naturaleza era una mentira. Entonces,
Leonardo acentuando esta tesis
*Y
justificó lo que se podría llamas tal “herejía” insistiendo en la formación
liberal de los artistas, especialmente de los arquitectos y pintores: <<
yo deseo que el pintor sepa todo lo posible acerca de todas las artes
liberales, pero deseo, sobre todo, que sea versado en geometría. Soy del
parecer de Pánfilo, muy antiguo y muy ilustrado pintor, que enseñaba a los
jóvenes nobles los primeros elementos de la pintura, de que nadie llegaría a
ser un buen pintor si ignoraba la geometría.>>
reconoce
a la pintura como una superación de la poesía, agregando en sus discursos que :
“si la mudez de la pintura se considera una imperfección, con el mismo derecho
se podría hablar de la ceguera de la poesía.”
Este
ensayo no trata sobre Leonardo da Vinci, sin embargo, expongo con prontitud sus
actitudes como el papel de artista que jugó durante el Renacimiento, pues
teorizó el paragón entre arte y ciencia, me parece relevante apuntar que este
personaje llegó a separar a la escultura de las artes liberales, en tanto de
intelectualidad, dictándola como una labor artesanal por la suciedad que
provoca; en su Tratado de la Pintura menciona: <<La escultura, no es una
ciencia, sino un arte totalmente mecánico, que provoca sudor y fatiga corporal
en su realización(…), lo cubre de polvo y de escombros y le deja el rostro
pastoso de polvo de mármol como un molinero. Salpicado de esquirlas, parece
cubierto de copos de nieve y su taller está sucio y repleto de escombros y de
piedra (…) El pintor, por el contrario, está cómodamente sentado frente a su
obra, bien vestido y sosteniendo un pincel muy liviano empapado de colores
delicados. Está tan bien vestido como le plazca; su taller esta colmado de
hermosas tablas, es bello; a menudo se hace acompañar con música o con la
lectura de provechosas o divertidas obras que, sin el ruido del martillo ni de
ninguna batahola que se mezcle con ellas, se escuchan con placer. >>
Las
manifestaciones artísticas de esa época parecen un incipiente del arte
interdisciplinar de nuestra época contemporánea (siglo XXI), porque un artista
era un especialista anatómico,
tecnológico,
físico, filosófico, matemático, entre otros; y la credibilidad a esta crítica
que varios filósofos lo han planteado entre ellos Jorge Juanes; entonces, la
historia del arte encara periodos casi cíclicos entre una exacerbada
emocionalidad y el pensamiento crítico en el mundo-sensible. Y ¿Por qué el
Renacimiento se interesó en el mundo sensible?
¿Hartazgo
de las imágenes planas, de sus repetitivas formas simples, de su desbordante
color? ¿Hartazgo de la no innovación? ¿Hartazgo de la inactividad? ¿Hartazgo de
la creación solemne y directa a Dios? ¿Es la idea de que el humano es creación
divina, por lo tanto “fuimos hechos a semejanza de Dios”?
El
Renacimiento se caracterizó por motivaciones anticlericas, pues durante la edad
Media no había cabida para la participación ciudadana o accesibilidad a los
campos de estudio y ni a la innovación estilística, pues la doctrina medieval
claramente mantenía temores de la renuncia cultural basado en el misticismo-mitológico
de seres infernales y divinos de los que se tenía una aparente convicción de su
existencia de acuerdo a las actitudes individuales, así, la Iglesia apaciguó
cualquier revelación con imágenes prometedoras de perdón y la ascendencia
celestial que resguarda la grandiosidad divina. Y ¿Realmente el Renacimiento
renunció a este pasado? Para Hauser no fue un momento tan radical, él menciona
que: “Se ataca al clero pero se respetaba a la iglesia como institución”,
consistió en una estrategia bastante lógica, ya que al debilitar la autoridad
incidía con los ideales de la antigüedad
clásica para luchar contra los pensamientos románticos de la Edad Media
insinuándose el fenómeno del liberalismo.
También
es romántico pensar que desde el siglo XV, concretamente, se pronunció un
combate contra figuras hegemónicas, en tanto de jerarquías para la libertad de conciencia, pensamiento y más
aún de la participación indiscriminada,
quizá esa emancipación tan soñada en cada época histórica, siempre converge en
un sector privilegiado, como la clase burguesa. Mencionando el discurso
renacentista, nos revela insignias para la evolución de la praxis en los
terrenos de la ciencia, arte e historia, sin embargo en un marco social se haya
nuevas estrategias de gobierno no tan paralelas al “triunfo del espíritu
individual”.
Entre
la individualidad y el “esteticismo sensualista” como menciona Hauser son
aspectos renacentistas, que no precisan de un reflejo conductual de la
sociedad, son más bien, propios o
evidentes en las prácticas artísticas, que ya desde la baja Edad Media se
marcan límites, pero no con un contundente espacio temporal; lo atractivo
reside en las delimitaciones geográficas y nacionales. La iglesia fue afectada en su universalidad por
el acaparamiento estratégico de la burguesía nacional, manifestándose distintas
formas económicas y sociales, así generando el “patriotismo ciudadano”, lo que
importaba era la competencia de las ciudades y distinción racial como de
idioma.
Se
le reconoce que el surgimiento del Renacimiento fue en Italia, describiendo que
esta transformación social sucedió en el sur de Europa, de aquí destacan varios
artistas ya renombrados entre ellos, por citar a Sandro Botticelli
perteneciente al primer renacimiento; en
cambio al norte se conservaba aspectos de la edad Media (por un estilo aún
excesivo), por ejemplo, Gerad David del renacimiento flamenco; “…el renacimiento
aparece como una forma histórica particular en la que el espíritu italiano se
individualiza con respecto al fondo de la unidad cultural europea.”
(Hauser,1951)
De
Italia vislumbra el estímulo ardiente de la llama psíquica porque la antigüedad
clásica se haya en un abrir y cerrar de ojos. Aún los ojos se privilegian de no
perderse monumentos conservados; entonces, las representaciones parecían buscar
auras de libertad en espacios amplios, integradores de un gusto contemplativo
ante un correcto orden y medida.
Para
el estudio del Renacimiento se ha dividido en tres etapas el periodo que inaugura
las obras de Brunelleschi (1401) hasta el fallecimiento de Tintoretto (1594),
son denominadas como; el primer renacimiento, el alto renacimiento y el
renacimiento tardío, en este último no se refiere a un periodo de decadencia,
más bien un cambio estilístico contrario a ideales clásicos, a este periodo se
le conoce como Manierismo, sin embargo, por el momento lo que interesa son los
inicios del Renacimiento, definición
sugerida y adaptada a partir de los pensamientos del florentino Lorenzo
Ghiberti, un escultor del siglo XV, que denominó “rinascere” (renacer) “no para
mencionar el arte de su tiempo, si no el de la Grecia Helenística que había
recuperado el hálito creativo agotado después de Lisipo”(Milicua, 1985), así se
había recuperado la consciencia de las capacidades humanas, constando por
muchos otros pensadores de la época que ese hálito se había arrebatado a partir
de la caída del imperio Romano, de las
invasiones cristianas y bárbaras afectando monstruosamente la visión de cientos
de generaciones pobres en cultura y en las artes. Más adelante no se abandonó las ideas de que
esta época marcó la brillantez social; para Giorgio Vasari, el primer
historiador sistemático del arte Italiano, lo denominó “rinascita” el retorno y
continuación de las perfecciones antiguas demostrado por los maestros pintores
y escultores, como fue; Arnolfo di
Cambio, Nicola Pisano, Cimabue y Giotto.
¿Qué
aspectos son relevantes en la búsqueda de
las representaciones tempranas renacentistas? La radicalidad de composición
reside en la conciencia del espacio, tomando en cuenta la concentración, la
subordinación y la forma geométrica cerrada, ya que en el periodo gótico tenían
premisas de expansión, secuencias coordinadas en un mismo espacio, la vista era
saturada de un detalle a otro, de una escena tras otra, de un tiempo tras otro,
en cambio, en el Renacimiento pensaron que era un error el exceso de detalles,
porque para una mayor compresión era necesario la organización de las formas o
signos obteniendo que el espectador de un solo “vistazo” obtenga todas las
partes, recordando que lo clásico se caracteriza por la sencillez y belleza.
La
percepción de un nuevo mundo basado en la lengua, literatura y las otras artes
trajo consigo también el establecimiento de un orden gubernamental republicano,
con reformas a las filosofías platónicas, que como ya bien sabemos el
desaprobaba la participación del artista por su filiación al concepto de la
mimesis, un mundo de la representación (sombras), ya que el artista habla de lo
que no conoce o la no realidad. Entonces
¿Por qué en el Renacimiento fue tan intensa y destacable la actividad
artística? Por una parte sugiero que, a pesar de que reconocían tangentemente
el desastre ocasionado por la ceguera de la Edad Media, ahora la sociedad o al
menos aquellos que se encontraba en el poder, supieron organizar bien las
estrategias del juego, es decir sabían bien que las representaciones son en
tanto manipulables para la generación de discursos, casi panfletarios,
importando crear vínculos con ciertos sectores para desplazar a otros, como ya
mencioné, a la Iglesia.
También
el arte fue una herramienta de aprendizaje para el reconocimiento de la materia
para conseguir imágenes apegadas a la realidad, así desarrollando las capacidades
manuales y cognitivas, para analizar la complejidad de la naturaleza y para
mantener un registro perdurable quizá para la evaluación futura de “sus
descubrimientos”, siendo un modelo para los posteriores discípulos que
integrarían nuevos conocimientos compositivos.
Hauser (1951) tenía presente un complejo de fuerzas de persuasión para la iniciativa en los cambios
estilísticos a lado de las actitudes humanas: “La evidencia de la descripción
artísticamente realista, su verosimilitud, su fuerza de persuasión, se
basan…mucho más en la íntima lógica de la representación y armonía de todos los
elementos de la obra en la armonía de todos estos elementos con la realidad
exterior”. El desarrollo de la edad media al renacimiento de manera constante
apunta a factores, como la sensibilidad lírica, el sentimiento de la
naturaleza, el comienzo del individualismo de Dante y Giotto, entre otros
maestros posteriores, incluso Thode lo vincula a movimientos franciscanos.
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