lunes, 28 de octubre de 2019

ARQUITECTURA YANHUITLAN


PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN Y SIMILITUDES DE LA ARQUITECTURA CON OTROS CONVENTOS 1°.


Los materiales de construcción se obtuvieron en Yanhuitlán, así como en los pueblos vecinos y sujetos. Del cerro Yucudu se cortaría parte de la cantera, la cal se conseguiría de las caleras de Teposcolula; la arena, al parecer de Coixtlahuaca; cantera y madera, de Amatlán y Yanhuitlán; madera de Xaltepec, Tamazola y Tlaxiaco
Los cimientos deberían erigirse con el doble de ancho de las paredes e ir decreciendo a escarpa a medida que subieran hasta alcanzar el grueso de aquéllas, cuyo centro tendría que caer a plomo sobre los de abajo, las paredes se vislumbraron como dos tapias perpendiculares rellenas de cascajo.

Según Vitruvio y Alberti los muros con estas características eran los mejores ya que duraban para siempre. Dicho sistema era conocido con los nombres de “tres capas”, de “cortezas”, “a cajón” o de “dos envolturas”, cada una se hacía con tablas puestas a cuchillo que actuaban como moldes y tenía su propia función climática: la de afuera recibía los vientos y el sol, mientras la interior daba sombra. Si bien los muros del inmueble se imaginaron “a cajón”, lo mismo ocurrió con los contrafuertes y también con las torres posteriores, repletas de ripio. Las envolturas de unos y otras se planearon con sillares de cantera rectangulares unidos con un mortero de cal, arena y agua. La parte media de cada sillar inferior debía coincidir con la junta de los dos que estarían arriba. A esta técnica hizo referencia Alberti, aunque era amplia mente usada en Europa. Las bóvedas de arista con nervaduras y de cañón corrido se utilizarían en el templo y en el primer cuerpo del convento gracias al uso de altísimas cimbras de madera y de sillares de cantera labrados ex profeso. Los nervios de las primeras tendrían una función estructural, ya que actuarían como el marco diagonal rígido al que se anclarían los plementos formando una especie de espinazo de pescado. Las nervaduras se unirían entre sí por medio de múltiples piedras clave, crearían una espiga central como eje rector y figuras de estrellas en el caso de la iglesia. Canalizarían las fuerzas a sus cuatro puntos extremos, es decir, a los canes, donde los entramados de enjutas darían estabilidad al conjunto. En efecto, la red de nervaduras y plementos se apoya en enjutas que adquieren una mayor resistencia por el exterior debido al empuje de los contrafuertes. Éstos le dan equilibrio al edificio y lo arriostran en su conjunto. “Cada elemento tiene una específica función estructural necesaria para la estabilidad.” Todos los componentes se encadenan entre sí y no permiten movimientos. Sobre el entramado de cantera se pondría finalmente un recubrimiento de ladrillos
John McAndrew. (1965), apuntó varias ideas nuevas, como la del programa urbanístico de la región Mixteca, que radicó en que la plaza se encontrara atrás de los edificios religiosos de Teposcolula, Yanhuitlán y Tejupan (del mismo modo, Mullen advirtió esta singular disposición en el lado oriente de las iglesias de Yanhuitlán y Teposcolula) Propuso también la posibilidad de que el atrio no hubiera tenido posas ni capilla abierta, por lo cual ésta pudo situarse en la portería, hipótesis que compartió con Martha Fernández. Igualmente, en su apreciación, los conventos de Yanhuitlán y de Coixtlahuaca se asemejaban en el atrio construido sobre una plataforma; en las bóvedas de nervadura; en los detalles ornamentales del templo y en el diseño de la portería, toda vez que pudieron colaborar las mismas personas en ambas fábricas. Finalmente, encontró similitudes decorativas en las obras conventuales de Tlaxiaco, Cuilapan, Etla, Huitzio y hasta Tehuantepec.
En el caso de Yanhuitlán, el ancho mide 14.5 metros y el largo, 62.5 metros, por lo que el radio es 1: 43
Robert Mullen, en la década de 1990, publicó dos trabajos: La arquitectura y la escultura de Oaxaca 1530s-1980s (1992) y Architecture and its Sculpture in Viceregal Mexico (1997), en los que dio continuidad, amplió y profundizó el estudio que había presentado en 1975. El autor observó nuevas semejanzas entre el templo de Yanhuitlán y el de Coixtlahuaca, ya que la portada oeste “original” del primero le sugirió parecido a la del segundo;115 además, vio analogías en las portadas del norte de ambas iglesias, aunque la manufactura le resultó distinta, ya que en Yanhuitlán prevalecía el gusto español del “plateresco”, mientras que en la de Coixtlahuaca, el indígena o del “plateresco-tequitqui”. Asimismo, encontró similitud entre las bóvedas nervadas de los templos de Yanhuitlán, Coixtlahuaca y Santo Domingo de Oaxaca, por lo que volvió a atribuir esas obras, al ya referido fray Francisco Marín.

(A. GONZALEZ. YANHUITLAN 2009 PDF)

El Plateresco, también llamado gótico plateresco, Protorrenacimiento, estilo Isabel, estilo Reyes Católicos, fue una corriente artística, especialmente arquitectónica, desarrollada por la monarquía española en la península ibérica y los territorios imperiales de América y Asia, que apareció entre el gótico tardío y el Renacimiento, a finales del siglo XV, extendiéndose durante los dos siglos siguientes.

Resulta de una modificación del espacio gótico y de una fusión ecléctica de componentes decorativos mudéjares, del gótico flamígero y lombardos, así como primerizos elementos renacentistas de origen toscano.
  

sábado, 26 de octubre de 2019

Narrador: Ornamentos del templo


Narración- Descripción de los ornamentos del templo
(Ejemplos)


Escrito por Selene




Observo labrado un perro como símbolo de los perros del señor,
Un perro esculpido y ahora viviente entre los muros del templo
Alumbrando con su antorcha a los peregrinos,
Guiando el amor de Dios y de Santo Domingo de Guzmán.

Santo emergido del vientre de su madre como un perro,
¿Fue solo un sueño?
Fue una mujer agradecida en dirección celestial
Y con un soplido en dirección a  Nueva España ,
Una palabra en la mixteca labrada por manos indígenas:
Un sin querer dominico.



*
Una flor que crece en las montañas,
Una flor sencilla,
Está aquí como en aquellas piedras del monte
Seguramente tosca pero breve,
Y la puedes ver inmutable en las manos de Santo Domingo
Desprendiendo aromas que susurran
El amor de este Santo a Dios;
Es un amor puro, sincero y pulcro 
como la belleza  de la  azucena.


Yanhuitlan. Historia social-primera parte


Yanhuitlan y combate
 Escrito por Selene 


Para el levantamiento de un templo colonial implica el reconocimiento de los conflictos, tanto políticos como religiosos; en el caso de la iglesia y convento de Yanhuitlan previamente se manifestó  las dispustas del gobierno de estas tierras mixtecas y de las personas “de las nubes”. Los yya eran parte determinante de la administración de los tributos de una de los lugares más importantes de la mixteca que hoy lo denominamos como caciques, además su empleo era apoyado por los gobernadores y los encomenderos.
La doctrina dominica llega a las tierras de Yanhuitlan el 3 de diciembre de 1523 por encomienda de Francisco de las Casas y en trámites hereditarios (similar a la tradición de los yya) su hijo Gonzalo en 1527 asume la tarea evangelizadora, seguida por su hijo de éste, así en 1591 Francisco tomó cargo; quizá en un inicio el cacicazgo de las grandes tierras productoras era un paralelismo del gobierno de los  originales y de los españoles, ya que los invasores sabían las ganancias de materia prima al regir sobre Coixtlahuaca y Tamazulapan, por otro lado su relevancia no radicaba al rendir tributo a la ciudad de Teotihuacán (y este fue un punto débil para los pueblos aledaños a la “principal ciudad” que exigía exuberantemente ) , a esta descripción es favorable la mención del mercado de la grana cochinilla, la introducción del tratamiento de la seda y el cultivo del trigo, sin embargo, en la alza de mano de obra y el contagio de las enfermedades desconocidas para los nativos, causó en poco tiempo la disminución de casi la mitad de la población entonces en estas actividades, como fue el caso de la seda, se subordino dando paso a la ganadería que requería menos mano de obra.
Los conflictos entre caciques y los evangelizadores dominicos estallan también entre la forzosa y cruel intención de introducir la religión católica, y la defensa del gobierno nativo por conservar la adoración de sus dioses a pesar de su bautismo y rituales como los tributos humanos o derramamiento de sangre, aspecto que la doctrina católica la asimilaba en el requerimiento inquisitivo por brujería o  hechicería. Batalla constante por varios años, que los españoles descubrieron por donde atacar, sabían que el convencimiento a los encomenderos y caciques de la fe católica  podían distribuir esa religión fácilmente, pero estos se mantuvieron por un tiempo firmes, inclusive recomendaban a los pobladores “emborracharse” para hacer caso omiso de las misas (palabra de Dios). Finalmente los caciques perdieron su autoridad en el siglo XVIII.

martes, 22 de octubre de 2019

DISPUTAS, DISPUTAS, CARRIZOS Y PAJA.


DISPUTAS, DISPUTAS, CARRIZOS Y PAJA.

TEXTO POR JENNIFER. 



Todo nos remonta a la época en la que se creía en los dioses como la naturaleza misma, arraigados, prácticas y manifiestos, suponían a dicho grupo antiguo- prehispánico, a prevalecer en su creencia. Sin embargo, dadas las circunstancias a las que se nos ha conducido la vida, un barco decide zarpar, quizá a la deriva para llegar a un lugar en donde se conocen a “personas no pertenecientes a este planeta”. Empero, lo son. Conociéndose, por medio de guerras, logra obtenerse mediante el fuego en forma de bala, un sometimiento y dominación… la famosa “conquista”.

Tierra de la gente de las nubes”, humanos con nombre compuesto por números y naturaleza. Llega a ellos lo desconocido, una creencia y una fe poderosas, en conjunto con personajes de poder, en busca de riqueza. Lo económico ligado a lo religioso, se busca la producción mediante esos desconocidos. Para que se comprendiera el mensaje, era necesario comenzar con los pocos recursos que se tenían, así se hizo… con señas, miradas. No es fácil, someter a alguien físicamente no significaría someter a su mente, a su creer. Se provocaron disputas, por medio de esto los llamados Frailes, aquellos intentaban volverlo dinámico, aunque en su fe y religión se prohibiera la aceptación de Dioses falsos, ellos volvían al hecho de que, debían de aceptar aquella tarea, por medio del proceso, la vigencia de dichas creencias. Esto no podía entenderse, así que también volcó una falta de motivación, al igual que por causas externas, el desarrollo paulatino de la “evangelización”. Sobre todo, esto, sin lugar a duda que se buscó la forma de, orientar a estas personas a una nueva forma de vida. Pero en pos del objetivo, hubo formas de manifestar la resistencia que se tenia para doctrinar. Una de ellas fue permanecer en este lugar “Yanhuitlan”, y establecer el lugar de enseñanza hasta en paja o carrizo.
 “En efecto, los dominicos, los domini can, los perros del señor, no estuvieron dispuestos a rendirse, acorralaron a sus presas y una vez dominadas, se instalaron libre y majestuosamente en las tierras ganadas para levantar un edificio que fuera el sepulcro de la idolatría,  el símbolo del sometimiento de los conquistados en todos los aspectos de su vida, la representación del firme reino de Dios sobre la tierra”. 

domingo, 20 de octubre de 2019

Edificación y conquista. 1ra parte.

Yanhuitlán, el pueblo ubicado en la Mixteca alta, fue el lugar templado donde se estableció la primera orden que llegó a la Nueva España. Como toda orden, ésta necesitaba un lugar en el cual vivir para facilitar la tarea de adoctrinar a los naturales. La edificación del convento de Santo Domingo Yanhuitlán es un acontecimiento que consolidó a la orden dominica como una orden presente en la Mixteca alta. Antes de la llegada de esta orden el pueblo de Yanhuitlán estaba totalmente regido por el cacique, el encomendero y sus gobernantes. La estrategia de las ordenes mendicantes era clara: comenzar el proceso de evangelización bautizando a los líderes, para así, facilitar la conversión de los gobernados. Este proceso no fue inmediato sino que presentó varios conflictos para su conclusión.

Domingo de Betanzos, Gonzalo Lucero y Vicente de las Casas eran los dominicos que enviados por las provincias de España llegaron a la ciudad de México en 1526; ellos se quedarían por dos años en dicha ciudad, hasta que en 1528 Fray Vicente de Santa María junto con otro grupo de frailes llegan a la ciudad. Fray Vicente de Santa María tenía órdenes de ser vicario; es decir, alguien que sustituye en funciones a otro miembro de la orden como representante de una provincia, por lo que, ahora la tarea de Betanzos era partir a Guatemala, y continuar la tarea evangelizadora. Dejó la ciudad de México en 1529. Por otra parte, se le dio la tarea a Gonzalo Lucero acompañado de Bernardino Tapia, un cronista, de dirigirse a Antequera, de igual forma, para predicar; dicho camino a Antequera atravesaban la Mixteca. El proceso de conversión en Yanhuitlán daba comienzo de esta manera. Sin embargo, los dominicos contaban con algunos inconvenientes que repercutieron en su tarea.
En primera instancia los dominicos efectuaban pocas funciones debido a la escasez de sacerdotes, sumado a ello sus decisiones dependían de provincias externas como la Bética o Andalucía, así que la tarea evangelizadora se demoraba porque se tenía que pedir permiso al vicario de dichas provincias y su respuesta podía demorar meses. Las empresas catequista y fundacional comenzaron su planificación de manera sistemática después de la instauración de la provincia de Santiago de predicadores de México de la Nueva España, en 1532. Una vez se levantó la provincia se comenzó con el primer capítulo provincial, el 24 de agosto de 1535. En él se decidió dividir la provincia en tres. Cada parte tomaría el nombre de "nación"; se encontraba la nación mexicana, la mixteca y la zapoteca. Las últimas dos apoyadas por la diócesis de Oaxaca.
El resultado del capítulo provocó la posibilidad de conversión de los líderes en un proceso que duraría 17 años. Como consecuencia del capítulo provincial Fray Gonzalo Lucero y Bernardino de Minaya realizaron distintas expediciones en su camino a Antequera. Gonzalo Lucero se dirigió a la nación mixteca y Bernardino a la zapoteca. Debido a que Yanhuitlán se encontraba en el camino Gonzalo y Bernardino tuvieron la oportunidad de predicar y conocer a sus habitantes con señas. Predicaron a los yya taytabo y tay saqui. En esa oportunidad bautizaron al encomendero, nombrado como Diego de Porras, en 1529; y al corregidor, bautizado como Miguel Díaz de Aux en 1535. Posteriormente, se ubicó al cacique por el día de su nacimiento que se encontraba entre el 9 casa y el 7 mono.
Fray Bernardino reportaría que había obligado al cacique y los demás gobernantes mediante el proceso inquisitorial a convertirse. El cacique adoptó el nombre de Don domingo de Guzmán y dos de los gobernantes los nombres de Don Francisco y Don Juan; todo ello ocurrido entre los años 1544 y 1546. La predicación en inicio fue difícil dado que no había todavía algún dominico conocedor de la lengua mixteca, por lo que, Fray Bernardino se tuvo que valer de traductores para predicar la doctrina cristiana, pero su cometido no fue concluido y se retiró poco después.
Fray Bernardino manifestó:
Sabrá vuestra majestad que... yo me partí a las  indias de vuestra majestad con siete compañeros religiosos con celo de la conversión de aquellas gentes a nuestra santa fe, y llegados a México... nos partimos a diversas provincias y a mí cupo el valle de oaxaca, ochenta leguas de México donde hice monasterios primero, y en la provincia de  anguytán otro, y en la provincia de tehuantepec otro; en las cuales hice congregaciones de los hijos de los indios principales de a trescientos a quinientos... Sabrá Vuestra majestad que yo he  estado diez años en las indias de vuestra majestad [¿1528-1537?] y he visto las tiranías que los  españoles hacen en los indios...

Bernardino había construido ya un primer monasterio en Yanhuitlán y convertido a los indios principales. Sin embargo, al cabo de unos años los dominicos abandonaron Yanhuitlán; hecho que también Don domingo Guzmán, el cacique hizo saber dando su testimonio del proceso inquisitorial pues el expresó que los frailes habían construido un monasterio y que al cabo de un año se fueron; él afirma que es a través de su estudio en el monasterio que acató la doctrina cristiana y aprendió a leer.
Dado que el monasterio se edificó entre los años de 1529 a 1535, fue uno de los más tempranos, contemporáneo al de Antequera.

Tras la retirada de Fray Bernardino de Minaya la encomienda de Yanhuitlán pasó a Vicente de las Casas, el encomendero. Poco después llegó a Yanhuitlán Fray Dioniso de Vargas como nuevo vicario encargado de la provincia. Éste, se comenta, fue sobornado por los indígenas para que sus ídolos no fueran destruidos. Se dice que en una ocasión un muro se cayó encima de los indígenas y que, por este hecho, Fray Dioniso exhortó a los indígenas de la labor de destruir los cués para edificar el nuevo convento. Aún con esta demora el convento fue terminado antes de 1538, pues en el 2do capítulo provincial se establece que existían ya 7 conventos fundados, y entre ellos estaba San Dioniso de Yanhuitlán. A dicho convento llegaron los frailes Domingo de Santa María, José de Robles, Domingo de San Vicente y Mateo Galindo. Domingo de Santa María se convirtió en el nuevo vicario de Yanhuitlán.
En 1532 Domingo de Santa María asistió a diversas juntas eclésiasticas donde se habló de la conversión de los naturales, la catequesis, la congregación de los indios en repúblicas y el beneficio de las encomiendas; como se presentaban ciertas resistencias por parte de los indígenas a la conversión, en una de las juntas se habló de la necesidad de que éstos sintieran y vieran la fuerza y el brazo real. La idea expresada en las juntas fue aplicada por el nuevo vicariato en Yanhuitlán dando origen a una ermita y alojamiento para los frailes; ofreciendo la versión de que los indios habían recibido a Santa María cálidamente con festividades y dando rápidamente un sitio para edificar una iglesia. Pero, realmente había otra versión de lo sucedido del lado del cacique y sus gobernantes; bajo estas perspectivas existió un conflicto entre el encomendero, los frailes y los indios.
En múltiples ocasiones los dominicos se quejaron del encomendero Francisco de las Casas pues este les impedía la evangelización. El vicario Santa María declaró que Francisco no los dejaba practicar la doctrina a los indios y que tampoco les permitía obedecer, ni que les castigaran ya que ordenaba que sólo lo escucharan a él. De esta manera para Santa María, Francisco era dañino para los indígenas. Aunado a Francisco estaba el cacique y los gobernantes, quienes impulsaban revelarse contra los dominicos.
Detrás de esta disputa se escondía un interés económico, pues el encomendero recibía tributos de los Tai Yacu de la cabecera y de los pueblos sujetos; a su vez éstos tenían que entregar bienes materiales al cacique y a los frailes, además de prestar servicios personales. Francisco no permitía que se les evangelizara porque eso significaría perder buena parte del tributo para la construcción de iglesias; la consecuencia era la oposición a la catequesis, a perder su religión ancestral y sus contribuciones cotidianas.
Mientras Domingo ordenaba a sus subalternos obedecerlo, Francisco, el gobernador y el cacique ordenaban a los indios a quemar copal y beber piciete antes de asistir a la iglesia para que no aprendieran lo que se practicaba. Al mismo tiempo recomendaban ir a la iglesia pero no para aprender la doctrina impuesta sino para adorar a sus propios dioses. Cuando Santa María le pedía a los indios que les trajeran sus ídolos para quemarlos ellos no obedecían porque sus gobernantes los amenazaban con matarlos si los entregaban.
La falta de comprensión de los españoles de las creencias prehispánicas causó el disgusto y la frustración de no poder combatir la idolatría. Esta impotencia dio lugar a la violencia. Los dominicos azotaron con crueldad a los indígenas. Francisco fue azotado por el mismo Santa María. Hubo múltiples acciones de violencia como la transquilación y el azote como castigo de los pecados.










miércoles, 16 de octubre de 2019

Los dominicos- Sueño del perro Domingo y la azucena


Los dominicos- Sueño del perro Domingo y la azucena



En los templos erigidos por la orden dominica se haya en las obras pictóricas o en los relieves decorativos de la distintiva arquitectura la representación de un perro con una antorcha en el hocico.
La imagen del perro refiere a una hermosa historia relacionada con un visión de la madre de Santo Domingo; ella previamente al embarazo de Santo Domingo soñó que de su vientre emergía un perro con una antorcha encendida y  al despertar interpretó que fue un llamado de Dios, ya que  poco después quedó embarazada, en tanto, su bebé sería quien encendería el fuego de  Jesucristo en el mundo por medio de su predicación. El nombre de Domingo es por el agradecimiento que tuvo a Santo Domingo de Silos.

Más tarde Santo Domingo formó su Orden de Predicadores, sin embargo fueron denominados dominicos por un juego de palabras: primero hacen referencia al nombre de Domingo y segundo  a Dominicanis que quiere decir, los perros del señor, enalteciendo la cualidad de la fidelidad de estos animales;  entonces los dominicos son los perros del señor.



Por otro lado un símbolo más de Santo Domingo es la flor de  azucena, que significa la pureza de este santo y la pulcritud ante el amor de Dios, además él esperaba que sus allegados siguieran sus pasos de virginidad como una alegoría a la azucena. Durante su lecho de muerte de Santo Domingo dijo lo siguiente: "Gracias a Dios, cuya misericordia me ha conservado en perfecta virginidad hasta este día; si deseáis guardar la castidad, evitad todas las conversaciones peligrosas y vigilad vuestros corazones". Y entonces, sintiendo remordimiento, dijo a Fray Ventura, Prior de Bolonia: "Padre, temo que he pecado hablando de esta gracia delante de los hermanos”.

“La pureza es comparada con la azucena blanca de los campos. ¡Cuántas veces han descansado tus ojos en su blanco cáliz, deleitándote con su dulce aroma! Hay tres cosas que distinguen a esta preciosa flor de las demás. La azucena se yergue como una princesa; su limpia corola celosamente tiende a abrirse solo a los ojos del sol brillante y las estrellas, luchando por distanciarse de la sórdida tierra para elevar toda su fragancia a los cielos. La azucena es extremadamente sensible. Una mota de polvo es suficiente para ensuciar su blancura, y esto es precisamente lo que la convierte en inimaginablemente bella. La azucena expide un aroma tan delicado y encantador que perfuma todo lo que está a su alrededor. ¡Así es el perfume de un alma pura!” (Urbieta,..)



lunes, 14 de octubre de 2019

Miguel Angel y el renacimiento.


LA FUERZA PSICOLÓGICA DE MIGUEL ÁNGEL
Texto por Jennifer Cruz


Hablar respecto al renacimiento, retornando al empirismo <<en el descubrimiento del mundo y del hombre>>, llego el momento de renacer. El ser humano busca las raíces mismas de la humanidad. Mas el naturalismo estaba lejos de la realidad, el cambio esencial es el uso de la herramienta del método científico. Sin embargo, vuelvo a la fuerza psicológica y la relevancia que tiene en tratar temas de arte, donde nos lleva a crear obras dejando huella en el tiempo.

¿Qué es para nosotros el renacimiento hoy día?

Nos hemos doblegado a la idea de que, al hablar de grandes artistas, conservamos la superficialidad de su imagen, y no nos nace ese deseo y voluntad de querer entender, la razón de ser y forma de vida del artista (sea cual sea). Para lograr entender el propósito del arte, primero debemos preguntarnos ¿Qué es el arte? ¿Qué significa para la vida? ¿Para que le sirve a la humanidad?.¿De que me sirve entender a el artista? ¿Qué camino tomare?

Elegir a un artista determinado, también depende de tus intereses y tu personalidad, es completamente subjetivo, en este caso decidí elegir a un artista que ha trascendido hasta el presente.

Hablar de Miguel Ángel (del siglo XV), como icono del renacimiento, es alejar al lector, y acercarlo como un individuo que tiene pensamientos, sentimientos, conflictos como cualquier mortal. Sus obras funden los tiempos y convierten el arte, en un arte unitario.

Mi empatía por Miguel Ángel hace de este ensayo, verlo diferente a una instrucción. (véase anexos).

 

Este artista, vivió en una época en el auge del humanismo, donde la difusión de ideas determinó una nueva concepción del hombre y del mundo. Este termino “renacimiento”, fue como una regresión al arte de la cultura clásica griega y romana, pero también con una dirección hacia nuevos enfoques como lo fueron claro, las artes, la política, la filosofía y las ciencias, convirtiéndose a un planteamiento ideológico, antropocentrista (esto continua hasta el presente). Autores tales como Leonardo Da Vinci, Lorenzo de Medici, Rafael Sanzio, Nicolas Maquiavelo, Donatello, Dante Alighieri, Alberto Durero, Sandro Botticelli, entre otros más no fueron parte del Renacimiento, si no que fueron “el Renacimiento”, también actualmente se les puede conocer como los “genios del renacer”.

En la cuna de los grandes del Renacimiento, nacido hacia el 1475, en Arezzo, Italia; el artista llamado Miguel Ángel, conmovido por la imagen de la antigüedad y preocupado por desarrollar nuevas técnicas y transformar el arte. Como testigos podemos ahora ver que el Renacimiento evoluciono en buena medida de lo que era el “arte medieval”. Tanto este artista como muchos otros buscaron imperiosamente distanciarse de la etapa anterior. Se vuelven herederos de los preceptos de la cultura clásica, pero los reinterpretan a través del humanismo, volviendo a reafirmar los valores intrínsecos del mundo perceptible y del ser humano como parte de esa realidad sensible. Latente también en la época fue el mecenazgo, lo cual era el apoyo que se le daba a los artistas para que fundamentaran y desarrollaran sus obras.

EL artista, Miguel Ángel, fue un ser individual, con carácter, personalidad e ideología, propios. Una de sus características mas notables de este personaje, fue el ser capaz de inventar, pensar y responder a esta nueva inédita relación de ideas, el mismo asumió el valor del “manifiesto” del arte renacentista italiano. Emocionalmente, era un ser que menospreciaba las relaciones sociales, como el compartir privacidad, ya que, le gustaba trabajar en soledad. Desde temprana edad interiormente acepto el “contrato creador”, esto quiere decir que acepto el “don de la creación”, siendo consciente de los sacrificios, renuncias, y la entrega completa que el arte conlleva. Durante su juventud, constantemente tuvo la profunda atracción por el desnudo, esto lo llevo a no solo contemplarlo, sino también a estudiarlo e ir conociendo la anatomía del ser humano. En base a estudios históricos llegaron a indagar que estuvo influenciado por enseñanzas filosóficas de tipo neoplatónico, quizá de Alberto Durero también, e igualmente con facetas que trasformaban su modo de pensar y que, al culminar su vida, acepto los preceptos religiosos.
En cuanto a su espíritu, sufría debido a la carencia de amor tanto físico y espiritual, que no pudo adoptar y aceptar en su vida, esto lo dirigió a que en su obra tuviera la tendencia de ser perfeccionista, él decía que “la piedra era una amante celosa, que reclamaba toda la vida de un hombre, toda su pasión, toda su actividad”; en el transcurso de sus años también escribió, poesía, canciones y sonetos, expresando así su lucha emocional que tenia consigo mismo, contenía dentro de si “la imposibilidad de elegir”, querer su cuerpo y despreciarlo, amar la vida y no poder vivirla plenamente, estar consciente de ser el mas grande artista de todos los tiempos y no poder compensarlo.

Sin embargo, como propiamente he dicho, este artista cuyos intereses y expresiones no se manifestaban a través de sus palabras, podemos suponer que disfrutaba de la especulación y controversia que solían producir sus creaciones. Pensemos esto, que, si le hubiésemos preguntado que contenía ese “supuesto simbolismo” encerrado en sus obras, muy probablemente nos habría mantenido un enigmático y cómplice silencio. La psicología en sus obras radica en la ideología que tenia respecto a sus gustos en los cuales expresaba su arte. Regresando a lo que dije anteriormente, respecto a su pasión por el desnudo, el mantenía la idea de que la figura humana era un “motor” de aquel incesante deseo de elevarse a Dios; el hombre como uno, cuerpo y mente. La belleza era la estética, los colores, la luz, la nitidez, etc.… Todo aquello nos confirma la perfección que emanan sus obras. Como lo he establecido, todo esto que manifiestan sus obras, procede de su propio carácter, personalidad. De hecho, podríamos hacer una comparación, en cuanto a su personalidad “dura como la piedra que esculpía”; sus obras como producto de su ser, se movían junto con él, a menudo, entre la ira, la soberbia, y el deseo de soledad. Puedo decir que el sostenía que “la verdadera obra de arte no es más que una sombra de la perfección divina”. La clave en sus obras y en la cual compartía con los artistas de esa época, era que la descripción del cuerpo para ellos se encontraba en “los movimientos del alma”.

¿Cómo fue entonces la influencia que generaron sus obras?

Con tan solo una palabra podríamos responder esta pregunta, fue colosal. A tal magnitud fue su arte, que en el siglo XVI surgió una corriente artística llamada “manierismo”, el cual fue un intento vano, haciendo resurgir lo que ya no se puede repetir. Sigue latente hasta el día de hoy, el esfuerzo decadente de seguir en continuo, como una “autorreferencia”, alejándose de lo verosímil, excluyendo una autenticidad como persona. Bien, denominamos, también a “la influencia Miguelangelesca”. Dicho esto, podemos atribuir, a cada uno de los renacentistas, que, como cada época, no se puede repetir, es única e incomparable en su momento, pero que, hasta hoy día, el arte pasado es elogiado.

Algo que podemos considerar es que la obra de este artista fue celebrada más allá de todo limite, se llegaron a considerar como creaciones “superiores a la de los antiguos” y por encima de la naturaleza misma. Aun estando vivo, se inició polémica respecto a su trabajo. Su dominio de las técnicas clásicas llevó a que, en cierta medida, jugara con ellas y las sobrepasara.

Evoluciono con el mundo que le rodeaba, reflejando así, sus expectativas, sus incertidumbres y sus crisis, pero de una manera excepcional. Como se citó anteriormente, en su constante pasión hacia la figura humana, él hacia que sus fuerzas traslucieran algo intenso y parecían estar atrapadas por una tensión interna. Sin duda, como anteriormente se dijo, su personalidad fue “tan áspera como dúctil de su pincel”. En su trabajo podemos apreciar mucho de si mismo.

Empezar por hablar de sus obras seria la fiel evidencia de que, tan solo al admirar y apreciar, sabemos que su trabajo trascenderá por el tiempo de la humanidad, indefinidamente. ¿Quién no conoce al icónico David? ¿O la creación de Adán?, que son ahora obras que se resguardan y protegen hasta el día de hoy y son consideradas patrimonio mundial de la humanidad. Incomparable, así describiríamos a Miguel Ángel. Mencionando icónicas obras, en las cuales podemos ver esa fuerza que constituyen.

Madonna de la escalera (1490-1492).

Centauromaquia (1492).

La piedad (1498-1499).

El David (1502-1504).

Frescos de la capilla Sixtina (1508-1512).

Moisés (1513-1515).

La creación de Adán (de la capilla Sixtina),

Lo que nos enseñan sus obras, y hecho por el cual trascendieron hasta el presente, es el compromiso, dedicación, dominio de las técnicas, su inteligencia, su carácter, y su personalidad, para todo erradicarlo y canalizarlo en pura materia. Como vimos al principio, este fiel “voto” que había en su interior, le ayudaba a comprender que el propósito de él en este mundo era mas que nada la fuerza de voluntad y de sacrificio que tenía para con el don de la creación, entendía como funcionaba el mundo, estaba contenido “en dos mundos”, aun así continuo siendo individual, sin compartir su secreto, en este caso podríamos deducir, que tanto como familiares y amigos no eran para el nada; su cómplice, su mejor amigo y su compañero de vida, lo fue el arte.

De todo sobre lo que he hablado, decido agregar mi punto de vista personal.

Conocer a los artistas del pasado por medio de la superficialidad, realmente no sirve de mucho para comprender el arte o la vida, (si es que lo queremos hacer), para lograr entender una obra, es necesario estar consciente de que toda la raza humana, vive por medio de la mente, su pensar, sentir, lo que le hace ser único e irrepetible, que todos independientemente seamos o no los grandes artistas del siglo, todo nos resume a esto: el arte nos humaniza. Ver a este artista icónico, mas que como el grande, verlo como alguien que también comprendía que todos tenemos una lucha interior, que todos tenemos que tomar una decisión, también es voluntad. Obtuve el conocimiento por medio de variados libros que tratan específicamente sobre su vida. Podemos conocer aún, a nuestros antepasados por medio de la información obtenida por la misma investigación humana. Nuestra intriga, el querer comprender, nos moviliza para también entendernos como seres individuales. Esta fuerza psicológica que irradiaba Miguel Ángel en su obra nos da también la oportunidad de determinar que queremos producir en nuestra vida, que nos motiva, que nos duele, quienes podemos ser y como podemos serlo. Nuestro trabajo radica en nuestra psicología, sin mas rodeos, es lo único que la hace existir.

 


Todos llevamos a nuestro lado una sombra misteriosa, a la cual me referiré como pasado, por ella funcionamos como sociedad; sin embargo, en el mundo del arte, todo lo que se haga es único, no se puede repetir. ¿Por qué?, sencillamente porque no hay nadie igual a nosotros, en tanto a nuestras experiencias, nadie vivirá algo igual, nuestras ideologías, y sentimientos, no hay iguales, solo similares. ¿Qué nos hace humanos?, Miguel Ángel, lo entendía, sabia que mientras aceptara que hay algo más allá de nuestro universo, difícil de entender, imposible de estudiar, podría hacer algo con ello, hago alusión a el “don de la creación”. No puedo decir que alguien tiene la respuesta, del porque podemos crear, lo que si puedo decirles es que con ello podemos hacer cosas, en una palabra: impresionantes.

Este sentimiento humano que nos corrompe nos edifica, pero al mismo tiempo nos destruye, nuestra “fuerza psicológica”. Todos tenemos la oportunidad de decidir como dije antes; claramente mi objetivo, fue manifestar la idea de que lo único que importa en esta vida, lo que te mueve… el espíritu. Decidimos que camino tomar, como y con quien tomarlo. Tu deseo, tu entusiasmo, o igual tu dolor, es lo que te motiva a crear arte también.

Miguel Ángel, con virtud, voluntad, desplegaba sus fuerzas y energías, en lo único que le daba esa tranquilidad que el necesitaba y anhelaba: el arte. Creía en sueños y en presagios. Todos nosotros soñamos, podemos lograrlo, aunque también existan limitantes, no podemos ser Dios, pero si experimentar que se siente ser un poco como el, sea o no que crean en él, no podemos negar la perfección con la que se maneja el mundo natural.

Nuestra huella decidimos dejarla en testimonio de que existimos. Miguel Ángel sigue vivo, (claro es literal), porque sus obras nos hablan de alguien que las hizo ser, que por el entendemos el arte de cierta forma y no de otra. ¿Cómo hubiese sido si Miguel Ángel no hubiese nacido?, ¿si hubiese tomado la decisión de trabajar con su papa?, simplemente son especulaciones, el pasado no se puede borrar. Nos marcó, para siempre, por la eternidad en el arte, en la vida. Nuestra “fuerza psicológica” nos impulsa, ahora la pregunta es ¿Qué decidiremos cada uno de nosotros? 



ANEXOS

I.

CARTA A MIGUEL ÁNGEL DE PARTE DE SU PADRE.

Ludovico Bounarroti en Florencia, al hijo miguel ángel en roma. 19 de diciembre de 1500.

Queridísimo hijo. Por la gracia de Dios, Buorranoto regresó el domingo pasado sano y salvo, y me ha contado como están las cosas por ahí. Además, me ha traído una carta tuya, que me ha gustado mucho, por ella veo que estas sano y te encuentras bien, gracias a Dios, e incluso veo que has progresado. Además, el amor que profesas a tus hermanos me consuela muchísimo.

Acerca del asunto del dinero que quieres proporcionar a Buorranoto y Gian Simone para la creación de un negocio, estoy todavía buscando. Por ahora no he encontrado un partido que me guste; pero es verdad que tengo algo entre manos. Es necesario abrir los ojos y mirar con cuidado si no hay ningún estorbo. Quiero ir despacio y bien aconsejado, y de todo te pondré al tanto.

Buorranoto me dice que vives allí con gran ahorro o, mejor dicho, miseria. El ahorro es bueno, pero la miseria es dañina, porque es vicio que desagrada a Dios y a las gentes del mundo, y además te hará mal al alma y al cuerpo; y mientras seas joven soportaras por algún tiempo esta contrariedad, pero cuando falta la virtud de la juventud se descubren después las enfermedades que se han generado por estas contrariedades, y por vivir el mal y con miseria.

Como te he dicho, el ahorro es bueno, pero sobre todo no te comportes con miseria: vive moderadamente e intenta no vivir con estreches. Y guárdate de peligros, sobre todo, porque practicando tu arte, si enfermaras (dios no lo permita) serias hombre perdido. Y sobre todo ten cuidado con la cabeza; consérvala moderadamente caliente y no te laves jamás; hazte frotar y no te laves.

Todavía me dice Buorranoto que tienes un costado que se te ha inflamado; eso se produce por malestar o por cansancio, o por comer alimentos en mal estado o flatulentos, o si sufres de frio por las piedras o la humedad. A mí me ocurrió hace mucho y todavía de vez en cuando me molesta, cuando como alimentos flatulentos o cuando sufro frio o cosas de ese tipo. Nuestro Francesco también lo sufrió, e igualmente Gismondo. Es necesario guardarse de esas cosas, porque es peligroso sobre todo para el tímpano, para que no se abra. Cuídate. Te diré la medicina que yo hice.

Una vez más te recuerdo que te las ingenies para regresar lo más pronto que puedas, y créeme que cuando estés aquí, tendrás trabajo. Ingéniate de buen modo para regresar aquí, y si no puedes terminar los mármoles, encárgaselos a alguno que agrade a tus amigos, y después de un tiempo, no ira tan mal que cualquier día que puedas regresar por allí.



II. POESIA

(EN SU JUVENTUD)

¡Ay, haz que te vea en todo!

Si por mortal belleza arder me siento, junto a tu fuego se consumirá el mío, y en el tuyo como ardí, arderé.

Amado Señor mío, solo a ti te invoco y clamo contra mi inútil y ciego tormento: solo tú puedes renovarme, fuera y dentro deseos, sensatez, valor escaso y lento.

Entregaste al tiempo, Amor, mi alma divina, y en este despojo frágil y cansado la recluiste, con tan cruel destino.

¿Qué puedo hacer más que vivir como vivo? Señor, sin ti todo bien me falta; solo el poder divino es capaz de cambiar suerte.







III. POESIA

(FINALES DE SU VIDA)

“Llegado está el curso de la vida mía,

 con tempestuoso mar, en frágil barca,

al común puerto, donde se va a rendir cuenta y razón de obras tristes o piadosas.

 Así la apasionada fantasía

que del arte hizo mi ídolo y monarca

 conozco ahora estar cargada de errores

y lo que, a su pesar, busca el hombre.

 Los amorosos pensamientos, alegres y vanos,

 ¿qué harán si a dos muertes me aproximo?

De una estoy cierto, la otra me amenaza.

Ni pintar ni esculpir me dan sosiego

 al alma, vuelta a aquel amor divino

 que en la cruz a todos nos abraza”.


ARQUITECTURA YANHUITLAN

PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN Y SIMILITUDES DE LA ARQUITECTURA CON OTROS CONVENTOS 1°. Los materiales de construcción se obtuvieron en Yanhu...